LA LEISHMANIASIS COME CARNE
Las manifestaciones clínicas de la enfermedad van, desde úlceras cutáneas que cicatrizan espontáneamente, hasta formas fatales en las cuales se presenta inflamación severa del hígado y del bazo. La enfermedad, por su naturaleza zoonótica, afecta tanto a perros como humanos.
Sin embargo, animales silvestres como liebres, zarigüeyas, coatíes y jurumíes entre otros, son portadores asintomáticos del parásito, por lo que se les considera como animales reservorios.
El agente se transmite al humano y a los animales a través de la picadura de hembras de los jejenes, un grupo de insectos chupadores de sangre y diferentes de los mosquitos, pertenecientes a los géneros Phlebotomus del viejo mundo y Lutzomyia del nuevo mundo, de la familia Psychodidae.
En Colombia, en ciertas regiones, este tipo de insectos es mejor conocido como palomilla. En las zonas tropicales de Ecuador se lo conoce como "arenillas".
La forma cutánea de la enfermedad (leishmaniasis cutánea) en humanos, también conocida en Perú como uta, se caracteriza por la aparición de úlceras cutáneas indoloras en el sitio de la picadura, las cuales se pueden curar espontáneamente o permanecer de manera crónica durante años.
La resolución de la enfermedad puede presentarse después de un tratamiento sistémico, consistente en la aplicación intramuscular de fármacos basados en Antimonio (antimoniato de meglumina —Glucantime— y estibogluconato de sodio —Pentostam) durante un plazo de 20 a 30 días.
La leishmaniasis visceral o kala azar es la forma clínica que cobra más vidas mundialmente; tal es el caso de Bangladesh, India, Sudán y Brasil. Esta presentación puede ser fatal si no se trata a tiempo. Se caracteriza por la inflamación del hígado y del bazo, acompañada por distensión abdominal severa, pérdida de condición corporal, desnutrición y anemia.
En perros se presenta principalmente la leishmaniasis visceral.
Se ha intentado prevenir la enfermedad con repelentes de insectos aplicados a toldillos en la época de mayor riesgo de contagio con resultados dispares.
La leishmaniasis en el mundo
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), las leishmaniasis se registran en todos los continentes, excepto en Australia, y son endémicas en las regiones tropicales y subtropicales de 88 países.
Su prevalencia es de 12 millones de enfermos y cada año hay unos dos millones de infectados nuevos, 500.000 con la forma visceral y casi 1.500.000 con la cutánea.
Su prevalencia es de 12 millones de enfermos y cada año hay unos dos millones de infectados nuevos, 500.000 con la forma visceral y casi 1.500.000 con la cutánea.
Se asocia con una pérdida de años de vida saludable por parte de unos 2,4 millones de afectados y unos 50.000 mueren cada año de leishmaniasis sistémica que, en el grupo de enfermedades parasitarias, solo supera la malaria. La población en riesgo se estima en 368 millones de personas.
Es una de las cinco parasitosis más importantes y pertenece al grupo de las "enfermedades olvidadas", debido a su amplia distribución, incidencia y dificultad de control.








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