YOLI : LA PUTA DE TRIBUNALES VENDEDORA DE MEDIAS
Cejas pintadas. Cara larga. Nariz aguileña. Falda apretada y medias con botas de caña alta. Así se viste la vendedora de medias de Tribunales que, por unos mangos de más, te la chupa y hasta la podés culear.
Esta anécdota me la pasó un amigazo y con sus imágenes de las cuales ahora ostento los derechos. Se nubló el rostro, desde luego, para evitar detalles.
Pero todos sabrán identificarla si van a Lavalle al 1500 (y Paraná).
Ahí atiende esta señora, que cruza los 45 años, con su puestito de medias trucho. Coge por guita. Se traga la huasca por monedas. Es capaz de succionar traseros y de lamer agujeros por 100 mangos.
Los que pasaron con ella, según la nutrida información que circula libremente en foros y demás, han detallado sus preferencias sexuales y cómo su negocio es una pantalla para coger por plata.
Ok. Una puta que vende medias. ¿Y qué? ¿No hay temas más interesantes? Dirán un par.
Pero es una anécdota urbana, y como pienso inaugurar una nueva sección con tales anécdotas, esta me vino a pedir de perlas.
Y si, para muchos es jodido el tema.
Una mina que se traga la leche de cualquier desconocido, lo enseña con la boca abierta, y luego lo deglute, imaginen – dirán los conservers - que una persona así no tiene nada que perder, que si lo hace de esa forma es porque puede tener una grave enfermedad venérea o incluso infecciosa (sí, llámalo sida).
Entonces muchos se detienen un segundo, bajándose del carro sexual, y se preguntan ¿me voy a cagar la vida culeando a una mina como esa?. ¿Vale la pena que lo haga?. ¿No deben ser denunciadas las proliferaciones de enfermedades infecciosas si es el caso que esto pudiera estar sucediendo?.
Naaa. Cada quien culea con quien carajos quiere.
Y cada uno se vende como quiere.
Esta mujer no deja de ser digna por lo que hace.
¿Quién carajos dice lo que es digno o no en esta vida?.
Un grupito de intelectualoides con olor a culos de tanto estar sentado dele pensar para manejar la vida de los demás. ¿Esos dicen lo que es digno o no?¨. Vamos, che.
Esta mina es un ídolo, porque se atreve a dar su granito de arena de caos a un mundo y universo en caos. El orden es una ilusión de los maricones.
El caos es la existencia. Es lo que rige. ¿Para qué engañarnos?. Y minas así lo hacen valer.
Un conserver dirá: “¿che , y si un pibe menor se la coge con sus hormonas explorando como palomitas de maíz y se pesca un sida?”.
¿Y qué? Si se lo pesca , ¿y qué?
Todos vamos a morir.
Qué más da ahora o en un futuro distante.
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